Escena IV Instituto Braille

Posted: by Jairon Francisco in
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Locación

Hora

En el salón de clases, le dan la bienvenida, la invitan a sentarse. Escenas de ella leyendo, de la indican cómo aprender a leer. La sientan al lado de Eduardo. Escenográficamente son cinco butacas en línea, un profesor que asiste a cada uno. Es más o menos al aire libre del patio de una escuela. O en una calle. Mientras Leonor estará desesperada por irse.
Al final Eduardo le dirá:

Eduardo:
Disculpe, pero no le parece que Dios es algo cruel?, yo diría que chistoso!, me cae tan bien, lo juro, mírese… perdón, usted no puede, pero yo sí, sí soy no vidente, me contradigo a veces, pero puedo ver… mejor, entiéndame… ¿Cómo puede ser que además de ciega, la deje sin piernas? ¿Es chistoso, no le parece?
Anabel:
No lo entiendo, yo tengo piernas…
Eduardo se acercará más a ella y de forma imprevista tocará sus rodillas. Palpará, y le dirá:

Eduardo:
Yo puedo ver, no las tiene.
Anabel:
Que no camine no quiere decir que no las tenga. Que no pueda caminar no quiere decir que no quiera, ni que no sepa, perdóneme.
Anabel empieza a marchar incómoda con las palabras del ciego, que esta vez se ha puesto de pie y empieza a mirar a un lado distinto mientras dice, como en discurso, vociferado e intranquilo:

Eduardo:
Y siempre hace lo que puede? O lo que quiere? Y quiere poder? Hasta cuando querer poder la llevará al mismo sitio? Hace lo que pueda, puede hacer lo que quiera? Usted es el chiste de Dios!

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